Autoconsumo solar: producir tu propia electricidad
El autoconsumo solar consiste en generar electricidad con paneles solares instalados en tu tejado (o en una estructura cercana) y consumirla directamente en tu vivienda o negocio. En lugar de comprar toda la electricidad a una compañía eléctrica, produces una parte — o la mayor parte — tú mismo.
No es un concepto nuevo, pero hasta hace pocos años era caro y complejo. Hoy, con el precio de los paneles solares un 80 % más bajo que en 2010, con una legislación favorable y con subvenciones disponibles, el autoconsumo es accesible para prácticamente cualquier vivienda unifamiliar, piso con cubierta comunitaria, nave industrial o explotación agrícola.
¿Cómo funciona una instalación de autoconsumo?
El sistema tiene cuatro componentes principales:
1. Paneles solares fotovoltaicos
Instalados en el tejado o sobre una estructura. Cada panel convierte la luz solar en electricidad en forma de corriente continua (DC). Un panel estándar en 2026 tiene una potencia de 430-460 W y mide aproximadamente 1,8 × 1,1 metros.
2. Inversor solar
Transforma la corriente continua de los paneles en corriente alterna (AC) a 230 V, que es la que usan todos los electrodomésticos de tu casa. El inversor también se encarga de la monitorización: mide la producción, el consumo y los excedentes en tiempo real.
3. Cuadro eléctrico y protecciones
La energía del inversor se inyecta en el cuadro eléctrico de tu vivienda, donde se mezcla con la energía de la red. Tus electrodomésticos consumen primero la energía solar (porque es la fuente más cercana) y, si necesitan más, tiran de la red.
4. Contador bidireccional
La distribuidora instala (o reprograma) un contador que mide tanto la energía que consumes de la red como la que viertes a ella. Es el componente que permite la compensación de excedentes.
Tipos de autoconsumo
Autoconsumo con excedentes y compensación
Es el modelo más habitual en viviendas. Cuando tus paneles producen más de lo que consumes (por ejemplo, a mediodía cuando no hay nadie en casa), la energía sobrante se vierte a la red eléctrica. Tu comercializadora te compensa esa energía descontándola de la factura.
El precio de compensación es menor que el de compra (en torno a 0,05-0,07 €/kWh frente a 0,12-0,16 €/kWh), por lo que siempre interesa maximizar el autoconsumo directo. Pero la compensación evita que la energía se desperdicie.
Autoconsumo con excedentes sin compensación
Usado en instalaciones industriales de mayor tamaño. Los excedentes se venden en el mercado eléctrico al precio del pool. Es más complejo fiscalmente, pero puede ser más rentable para empresas con producción elevada y consumo concentrado en horario laboral.
Autoconsumo sin excedentes
El inversor limita la producción para que nunca supere el consumo instantáneo. No se vierte nada a la red. Se usaba antes de la regulación actual y hoy apenas tiene sentido, salvo en casos muy específicos.
Autoconsumo aislado (sin conexión a red)
La vivienda o instalación no está conectada a la red eléctrica. Toda la energía viene de los paneles y se almacena en baterías. Es habitual en fincas rústicas, cortijos y explotaciones agrícolas sin acceso a la red. Requiere un diseño más cuidadoso y baterías de mayor capacidad.
¿Cuánta energía produce una instalación de autoconsumo?
Depende de tres factores:
- Potencia instalada: una vivienda típica instala entre 3 y 8 kWp (7 a 18 paneles).
- Ubicación e irradiación solar: en Extremadura, cada kWp instalado produce entre 1.500 y 1.650 kWh al año, cifras entre las más altas de Europa.
- Orientación e inclinación: una cubierta orientada al sur con 20-30° de inclinación produce el máximo. Orientaciones este u oeste producen un 10-15 % menos, lo cual sigue siendo perfectamente rentable.
Ejemplo práctico: una instalación de 5 kWp en Mérida (11 paneles de 450 W) produce unos 8.000 kWh al año. Si el hogar consume 5.500 kWh anuales, la instalación cubre sobradamente el consumo total, aunque no todo se aprovecha directamente (parte se vierte como excedente).
¿Cuánto cuesta y cuánto se ahorra?
Una instalación residencial de autoconsumo en Extremadura cuesta entre 4.000 y 8.000 euros (IVA incluido) dependiendo de la potencia. Con subvenciones disponibles, la inversión neta baja un 30-40 %.
El ahorro medio en la factura eléctrica es del 50-70 % para viviendas unifamiliares. En instalaciones industriales con consumo diurno, el ahorro puede superar el 40 % de la factura.
El periodo de amortización típico en Extremadura es de 4 a 6 años. A partir de ahí, la electricidad que produces es ahorro neto durante los 20-25 años restantes de vida útil de los paneles.
¿Necesito batería?
No necesariamente. La mayoría de las instalaciones de autoconsumo funcionan sin batería, usando la red eléctrica como respaldo. La batería tiene sentido en dos casos:
- Maximizar el autoconsumo: si tu consumo es principalmente nocturno (por ejemplo, familia donde nadie está en casa de día), una batería almacena la producción diurna para usarla por la noche.
- Instalaciones aisladas: sin conexión a red, la batería es imprescindible.
Si te interesa, puedes profundizar en nuestra guía sobre baterías solares.
Requisitos para instalar autoconsumo
- Ser propietario (o tener autorización del propietario) del inmueble o la cubierta.
- Cubierta con espacio suficiente: unos 2 m² por panel. Para una instalación típica de 10 paneles, necesitas 20 m² de cubierta útil.
- Cubierta en buen estado: si el tejado necesita reforma, es mejor hacerla antes de instalar los paneles.
- Instalador autorizado: la instalación debe realizarla una empresa inscrita en el Registro de Instaladores de la Junta de Extremadura.
No necesitas obras mayores, ni licencia de obras en la mayoría de municipios (solo comunicación previa), ni cambiar tu contrato eléctrico.